martes, 14 de julio de 2020

Siete muertos por coronavirus en el Beni


El Servicio Departamental de Salud del Beni reportó la muerte de siete personas por el coronavirus, con lo que la cifra de fallecidos en la pandemia alcanza los 273.

Cuatro de los fallecimientos se registraron en Riberalta, uno en Rurrenabaque y dos en Trinidad.

Las cifras muestran que la emergencia por el coronavirus ha bajado de intensidad en la capital beniana y se acentúa en el norte beniano.

Los casos positivos acumulados de coronavirus en el Beni son 4861, descartados, 3160; recuperados, 179; quedan 915 pruebas pendientes de análisis de laboratorio.

Los datos responden a los análisis de laboratorio practicados aunque muchas personas se quejan de que el personal no les realiza la prueba.

viernes, 3 de julio de 2020

652 médicos, enfermeras y bioquímicos dieron positivo al coronavirus en el Beni desde abril

Una bioquímico toma una muestra a una mujer que presentó síntomas del coronavirus.

En lo que va de la emergencia sanitaria por el coronavirus en el Beni, 652 integrantes del personal del sistema público de salud se enfermó de COVID-19, de acuerdo a datos oficiales del Servicio Departamental de Salud del Beni (SEDES-Beni).

El reporte elaborado por la Unidad de Epidemiología del SEDES-Beni indica que 652 médicos, enfermeras, bioquímicos y personal administrativo dieron positivo en la prueba de laboratorio del COVID-19, desde abril hasta el 01 de julio de 2020.

Médicos especialistas, generales y residentes son 257; personal de enfermería son 266; bioquímicos, nutricionistas y fisioterapeutas son 34; mientras que entre el personal administrativo se cuenta a 95 contagiados.

La tasa de letalidad en el Beni es de 5,6, mientras que a nivel nacional es de 3,5.
El 64 por ciento de los fallecidos son varones. La mayoría de los fallecidos está en el rango de edad de entre los 51 y 80 años.


jueves, 2 de julio de 2020

El Beni suma 30 casos de coronavirus


El departamento del Beni sumó 30 casos positivos de coronavirus en las últimas 24 horas, además una muerte, de acuerdo al reporte epidemiológico actualizado a las 19:30 horas del 2 de julio.

Desde abril a la fecha, en el Beni se han confirmado 4203 casos positivos de coronavirus. De esa cifra, 147 personas se recuperaron y dieron negativo en dos oportunidades consecutivas en las pruebas de laboratorio.

El SEDES tiene pendiente 1297 muestras para ser examinadas.

El único fallecimiento reportado, este jueves, se produjo en la provincia Vaca Díez, El reporte detalla que 27 personas murieron en Riberalta y 28 de Guayaramerín, a raíz del COVID-19, desde que comenzó la emergencia sanitaria hasta la fecha.

Encuentran a persona muerta en las puertas del Centro de Salud Central

Foto GAMST

El cuerpo de una persona sin vida fue encontrado la mañana de este jueves en las puertas del Centro de Salud de Central con signos de violencia, según una nota aclaratoria del Gobierno Autónomo Municipal de Trinidad.

Personal del Servicio Departamental de Salud del Beni (SEDES-Beni) se hizo presente en el Centro de Salud para descartar que se trate de un caso de COVID-19.

Personal municipal trasladó el cuerpo a la morgue del hospital Presidente Germán Busch para que se le practique la autopsia de ley.

Según la nota aclaratoria, el cuerpo presentaba signos de haber sido apuñalado.





miércoles, 1 de julio de 2020

Trinidad inicia julio sin muertes por coronavirus



La ciudad de Trinidad inició el mes de julio sin muertes por el nuevo coronavirus de acuerdo a los datos oficiales del Servicio Departamental de Salud (SEDES-Beni) y del reporte extraoficial recabado en el cementerio COVID-19 de la capital beniana.

El reporte epidemiológico del SEDES, actualizado hasta las 19:30 horas de este miércoles, primero de julio, detalla dos decesos por COVID-19 registrados en las últimas 24 horas, los mismos que se produjeron en Riberalta, población ubicada al norte, en la provincia Vaca Díez.

Desde abril, cuando pruebas de laboratorio confirmaron el primer caso de COVID-19 en el Beni, se han reportado 232 muertes en el departamento por esta enfermedad, 171 de ellas en Trinidad, 26 en Riberalta y 28 en Guayaramerín, entre otras.

Entre tanto, en el cementerio COVID-19 confirmaron que ningún cuerpo fue enterrado este miércoles, a diferencia de este martes, cuando fueron sepultados dos cadáveres.

El reporte del SEDES indica que aumentaron 54 casos de coronavirus en el Beni, confirmados por laboratorio, lo que hace un total de 4173. Hay 1339 muestras pendientes de ser sometidas a examen de laboratorio.

El Beni cierra el mes de junio con 230 muertos por COVID-19



El departamento del Beni cerró el mes de junio con 230 muertos por el nuevo coronavirus, confirmados por laboratorio, aunque la cifra fue cuestionada por el alcalde de Trinidad, Mario Suárez.

De acuerdo al reporte de la situación epidemiológica al 30 de junio de 2020, en el Beni fallecieron 230 personas por COVID-19, 171 de ellas en Trinidad.

Los casos acumulados, desde abril de este año cuando comenzaron a reportarse los casos positivos por laboratorio, suman 4119. Se descartaron 2460 y 131 personas dieron negativo a dos pruebas, después de dar positivo, por lo que son consideradas como recuperadas. La cifra de muertos alcanzó a 230.

Sin embargo, el alcalde de Trinidad, Mario Suárez, sostuvo que alrededor de 370 personas han sido enterradas en el cementerio COVID-19, habilitado en las afueras de la ciudad para casos confirmados y sospechosos.

lunes, 22 de junio de 2020

Menor fallece con disparo de arma de fuego en la cabeza


Una menor de edad falleció con un disparo de arma de fuego en la cabeza, el fin de semana, en Bella Vista, informó el suboficial Alfredo Laura Mamani, comandante de la Policía en dicha localidad beniana.

“El personal policial se constituyó hasta el hospital de Bella Vista donde se evidenció a una menor, en la sala de emergencia, con sangre en la cabeza producto de un disparo de arma de fuego”, indicó.  

Las investigaciones pudieron establecer que la menor tenía 13 años de edad y la hora de la muerte fue establecida a las 11:05 de la mañana del domingo.

De acuerdo al relato de la madre a las autoridades policiales, el disparo fue hecho por una hermana a otra, de manera accidental mientras jugaban con un arma calibre 22.
REPORTE Juan Carlos Oliva


domingo, 21 de junio de 2020

Recuperado de COVID-19 agradece atención brindada en el Centro Centinela

Ruddy Alba Menacho (de amarillo) antes de salir del Centro Centinela, junto a Carlos Hurtado (69) y parte del equipo que los atendió. Foto RAM  

Ruddy Alba Menacho recibió alta hospitalaria para concluir su recuperación en su domicilio, y al llegar a casa publicó un video en el que agradeció a todo el personal de salud que le brindó cuidados durante los 17 días que duró su internación en el Centro Centinela de Trinidad, instalado para tratar a pacientes con síntomas del nuevo coronavirus.

En conversación con nosotros, reconoció la atención de calidad que recibió en el viejo hospital de Cossmil, que funciona bajo la coordinación del Gobierno nacional, la Gobernación del Beni y del Municipio de Trinidad.

“Las cosas hay que decirlas como son. Personalmente agradecí a todos los médicos, enfermeras, bioquímicos, personal de limpieza, la gente que nos traía la comida, era una atención excelente. Yo me quedé sorprendido. Para ser un lugar público, no privado, la calidad y calidez con que la gente nos atendió fue excepcional”, contó.

Aunque el tratamiento le resultó doloroso pudo mantener la calma. Tuvo como acompañante de habitación a Carlos Hurtado (69), quien también recibió el alta. Ayudó mucho la predisposición del personal a elevarles el ánimo.

“Entraban bailando los que hacían limpieza, los que nos llevaban la comida. Levantarse señores, pongan una musiquita. Todo el tiempo, ellos intentaban levantarnos el ánimo, y esta gente arriesga su salud, por el solo hecho de entrar a trabajar al Centro”, añadió.

Desde su cama, monitoreaba en las redes sociales algunos comentarios negativos sobre la atención que recibieron algunos pacientes en el centro, comentarios que le causaron molestia porque no reflejaban la realidad que él estaba viviendo.

Reconoció, sin embargo, que les advirtieron que en algún momento su familia debía comprar algún medicamento que necesite para su recuperación.

Alba expresó sus condolencias para los familiares de las personas que perdieron la vida en esta emergencia sanitaria por el coronavirus. Instó a buscar atención médica desde los primeros síntomas para que las desgracias no se repitan.

En casa, recordó que comenzó a presentar problemas en su salud aproximadamente hace un mes, rodeado de incredulidad ante la posibilidad de que haya sido infectado con el virus.
“No quería aceptar ni creer (que fuera coronavirus). Empecé con dolores fuertes de cabeza, ciertos malestares, me vino fiebre y no le hice caso. Me hice un tratamiento con alguna medicación local, a través de una enfermera, de una amiga, pero cuando se agravó la situación me fui al centro COVID”, dijo.

El 31 de mayo fue internado de emergencia.

“Ya no se podía respirar, había mucha fatiga, mucha tos, que no me dejaba dormir, me puse tan mal que me empezó a faltar el oxígeno. Cuando me internaron me sacaron la plaqueta (radiografía) de los pulmones, salió que estaba bastante complicado y fue internación de emergencia por falta de oxígeno”, dijo.

Esos días ya pasaron. Y aunque Alba todavía tiene el virus en el cuerpo, cumple con el aislamiento en su domicilio para no transmitirlo a otras personas, también sigue las recomendaciones que le hicieron los profesionales que le salvaron la vida.


sábado, 20 de junio de 2020

Fernando Vargas Mosua pierde a su hijo

Fernando Vargas Mosua. Foto Agosto de 2011


Fernando Vargas nos contestó el teléfono con el tono más triste que la vida pudo darle, su hijo Juanito Vargas Menacho murió este viernes y lo confirmaba con las escasas fuerzas que se pueden reunir para hablar sobre ello.

Hemos hablado cientos de veces con el líder indígena; la primera vez en las oficinas de la Subcentral del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) en Trinidad, hace casi nueve años, cuando se estrenaba en el cargo de presidente de dicha organización y anunciaba con tono firme medidas para evitar que el gobierno de Evo Morales construya una carretera por el medio del área natural.

O cuando con el llanto casi incontenido, se le quebraba la voz al ser arropado en la ciudad de La Paz por el gentío luego que la Marcha Indígena pasó Chaparina y estaba a dos pasos de la plaza Murillo.

También conversamos, más recientemente, por teléfono, al recordar al fotógrafo Samy Schwartz tras su muerte, y con resignación en la boca nos confesó lo que casi todos sabían, que el movimiento indígena perdía a un gran amigo y benefactor.

La conversación de hoy intentó no ser informativa, intentó acercarse al hombre golpeado por la vida, y transmitirle nuestro sentimiento de pesar. Encontramos a un hombre abatido, la muerte hizo lo que los gases lacrimógenos en Chaparina no pudieron, lo que la persecución política y judicial no consiguió, lo que la falta de recursos económicos jamás podrá. Fernando Vargas, el hombre que encabezó la defensa del TIPNIS, estaba en el suelo, con la cabeza agachada cubierta por su sombrero, lavando sus penas con gotas del alma. El cadáver de su hijo, tendido en una cama.

“Estaba internado en el Centro de Salud Central. Murió tras un año y cuatro meses de luchar con su medio cuerpo paralizado, nunca se supo qué es lo que tenía”, dijo Vargas. No necesitábamos atizar más el dolor.

Poco después, Vargas mostró la fortaleza con la que enfrenta las penas del camino. Aclaró en las redes sociales que el nombre de su hijo era “Juanito” y no “Juan”, tras una publicación de la CIDOB.

Explicó que el gobierno de Jeanine Añez intentó ayudarlo pero fue tarde, poco se pudo hacer en medio de la pandemia por el coronavirus, enfermedad que ahora tiene delicada de salud a su esposa.

Fernando Vargas Mosua, tras perder a su hijo. Foto Familia Vargas.


domingo, 14 de junio de 2020

Sobre un terrón de tierra



El río Mamoré avanza caudaloso hacia el norte. A un costado, los habitantes de puerto Los Puentes sienten como el surazo pierde fuerza a medida que el sol se eleva.

Los visitantes comienzan a llegar con el infaltable barbijo, pieza obligada de usar mientras dure la emergencia sanitaria por el coronavirus. Los anzuelos rompen el viento hasta caer en el agua turbia.

Pobladores y visitantes, desde el barranco, intentan avanzar y dejar en el olvido la asfixia y muerte que trajo el virus.









 









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